Una cosa que me gustaría decir es que el juego es una buena herramienta de aprendizaje si se utiliza bien. Considero que la interacción es algo fundamental, para hacerles ver que ellos también forman parte importante en su propia educación. Me gusta fomentar su imaginación a través de diferentes actividades, que suelo realizar en la última parte de la clase. Esta semana, por poner un ejemplo, después de que trabajaran cálculo y lectura, se me ocurrió que podía ser una buena idea hacer un cuento entre los tres. Comencé la historia, y ellos entusiasmados (y a veces desesperados por participar), la continuaron. Les encantó... de hecho me pidieron volver a hacer esa actividad.
Hace unas semanas, decidí cambiar la metodología de las clases, porque ellos se cansan de trabajar siempre de la misma forma. Además, los niños, como los adultos tienen sus días, y a veces es difícil trabajar con ellos, porque están enfadados, o desganados. Ante eso, tienes que cambiar la forma de dar la clase, llamando su atención con cosas que sabes que les gusta, y personalmente me funciona.
Es una experiencia bonita, porque te ríes con ellos, aprendes de ellos y además, en mi caso particular, se reafirma mi vocación.
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